sábado, 2 de marzo de 2013

RESEÑA DE SUPERMAN: THE MOVIE (RICHARD DONNER, 1978)

FICHA TÉCNICA

Director: Richard Donner; Productores: Ilya y Alexander Salkind y Pierre Spengler; Efectos especiales: Wally Veevers; Guión: Mario Puzo, David y Leslie Newman y Robert Benton; Fotografía: Geoffrey Unsworth; Música: John Williams; Basada en los personajes creados por: Jerry Siegel y Joe Shuster
   
FICHA ARTÍSTICA (PRINCIPAL)

Clark Kent/Superman: Christopher Reeve; Jor-El: Marlon Brando; Lex Luthor: Gene Hackman; Lois Lane: Margot Kidder; Jonathan Kent: Glenn Ford; General Zod: Terence Stamp; Lara: Sussanah York; Otis: Ned Beatty; Perry White: Jackie Cooper; Jimmy Olsen: Mark MacClure; Joven Clark: Jeff East.

LA PELÍCULA

En la utópica sociedad del planeta Krypton, el consejo de sabios juzga a tres terribles criminales que han intentado apoderarse del control del gobierno: el General Zod, Ursa y Non. Jor-El, uno de los más brillantes científicos y un respetado ciudadano de Krypton, tiene la última palabra para condernarles... y así lo hace. Los tres criminales son enviados a la zona fantasma, una prisión interdimensional que el propio Jor-El descubrió y en la que permanecerán encerrados de por vida. Lleno de ira, Zod jura a su carcelero que se vengará, y que algún día los hijos de Jor-El también pagarán el precio...


Pero el planeta Krypton se encuentra condenado a la destrucción por unas terribles presiones internas que desestabilizan su órbita, y que en breve provocaran violentos terremotos en el núcleo que desembocarán en la explosión del planeta. Jor-El trata de explicarlo al consejo de los ancianos, pero éstos, reacios, no le creen y le tachan de loco, obligándole a prometer que ni él ni su esposa Lara abandonarán Krypton para no sembrar el pánico. Jor-El así lo hace, pero él está seguro de sus investigaciones y por ello lleva tiempo trabajando en una nave que permitirá a él, Lara y su pequeño bebé Kal-El, escapar antes del fatídico momento. Pero todo se precipita. Los temblores del planeta comienzan incluso antes de lo previsto, y los kryptonianos apenas dan crédito a lo que sucede. Sus gigantescas torres se derrumban a su alrededor, mientras el suelo se abre bajo sus pies y muchos caen al vacío. Jor-El y Lara, con lágrimas en sus ojos, deciden mandar a Kal-El a la Tierra en el diminuto prototipo de nave que ha construido Jor-El, sabedores de que allí su estructura molecular le permitirá absorber la energía del Sol amarillo (el suyo es un Sol rojo) y metabolizarla adquiriendo increíbles poderes. De este modo, la nave se abre camino rompiendo el techo de la cúpula de Krypton mientras el planeta, irremisiblemente, se precipita a su fin... Pero como le dice Jor-El a su hijo, "nunca estarás solo".


Durante el viaje, que dura unos 5 años, el bebé Kal-El va recibiendo información sobre la historia y la civilización de los hombres, sus idiomas, los poderes que tendrá y un mensaje importante: no inmiscuirse jamás en la historia de la Humanidad.

Finalmente la nave entra en la atmósfera terrestre y se estrella contra la Tierra, justo en Smallville, Kansas, cuando un matrimonio anciano de granjeros, Jonathan y Martha Kent, pasan por allí en su camioneta. El impacto de la nave casi les hace salir de la carretera, y deciden echar un vistazo a lo que lo ha provocado. Allí descubren al bebé, y Martha insiste en llevarselo y adoptarlo, ya que ellos no han tenido hijos. Jonathan está cambiando una rueda de la camioneta mientras le dice a su mujer que cómo lo van a explicar, y entonces el gato se parte y la camioneta cae sobre él. Y el matrimonio ve con asombro como el niño la sujeta sin ningún esfuerzo y con una sonrisa. Ambos se miran, pensando: "Dios mío, ¿de dónde viene este chico?"


El joven Kal-El crece como Clark Kent, ajeno a su origen y su procedencia. Él sabe que tiene enormes poderes, pero no por qué los tiene ni de dónde viene en realidad, ni qué hacer con ellos, pero el mantenerlos siempre ocultos le provoca frustración. Su padre le dice que tiene que hacer lo que crea que es correcto, y que sus poderes deben ser para ayudar a los demás. Poco después, Jonathan sufre un infarto y muere, y Clark queda desolado pensando: "tanto poder y no he podido salvarle". Entonces se despide de su madre, decidido a buscar sus orígenes y su destino, después de que un extraño cristal verde que su padre guardaba en el granero le halla "llamado" durante la noche.

Guiado por el cristal, Clark llega al Polo Norte, donde lo lanza con todas sus fuerzas y el propio cristal crea en el hielo una fortaleza para él, a imagen y semejanza de lo que fue Krypton. Allí, mediante más cristales, Clark puede comunicarse con su padre muerto, que tras revelarle el secreto de su origen, le dice: "Hijo mío, ahora harás un viaje conmigo a través del tiempo y el espacio para aprender cuál es tu verdadero destino. Cuando regreses, habrán pasado 12 años terrestres, y te mostrarás al mundo..."


En el periódico Daily Planet, en la ciudad de Metropolis, la actividad es siempre frenética. La ciudad es una de las capitales del crimen y eso es positivo para que los periodistas audaces saquen noticias de primera página. La mejor es Lois Lane, que siempre se juega el pellejo en cada historia que va a cubrir. Ese día, Perry White presenta a la redacción a un nuevo compañero, Clark Kent, torpe, tímido y con gafas. Lois no intima precisamente con él, considerándolo muy poco interesante.


Esa misma noche, Lois Lane tiene una entrevista nada más y nada menos que con el Presidente de los EEUU. El helicoptero que la va a transportar sale de la azotea del Planet, pero algo sucede. Un cable se enreda en una de las patas del helicoptero y éste no puede despegar, comienza a dar vueltas sobre sí mismo y el piloto pierde el conocimiento al golpearse la cabeza. El aparato choca contra la cornisa y Lois cae, pero se agarra al cinturón de seguridad. Es cuestión de segundos que caiga al suelo desde una altura increíble...

Clark Kent sale en ese momento del edificio. Escucha los gritos de la gente y mira hacia arriba, y comprende la situación. Rápidamente, busca un lugar donde cambiarse, echa a correr, se rompe la camisa mostrando su escudo con la S que es símbolo de su familia kryptoniana y vuela a rescatar a Lois.

Mientras vuela hacia la azotea de nuevo con Lois en brazos, el helicoptero cae. Pero Clark lo coge con una sola mano y lo deja suavemente en el suelo de la terraza. Lois le pregunta quién es, y él solo responde: "Un amigo".


Después de eso, Clark realiza una serie de detenciones y la gente empieza a conocerle. Lois Lane le consigue hacer una entrevista exclusiva y, después de un romántico vuelo nocturno, ambos se enamoran, aunque ella nunca podrá saber su secreto. Al día siguiente se publica en primera página la entrevista de Lois que le dará nombre al héroe recién aparecido: "Pasé una noche con Superman".


Por otro lado, Lex Luthor, un criminal que se oculta en una guarida subterránea bajo la ciudad, se maravilla de los poderes del misterioso hombre volador al que han llamado Superman y que, evidentemente, puede ser un obstáculo en sus actividades. Investiga y descubre que los meteoritos procedentes de su planeta, Krypton, tienen la facultad de inutilizar sus poderes y debilitarle, y consigue un trozo. Luthor, junto a su estúpido secuaz Otis y a la señorita Teschmacher está urdiendo un plan para hundir bajo el océano la costa de California para que unas tierras que él compró en el interior se revaloricen a millones y millones de dólares. Para ello cambia las coordenadas de unos misiles de un convoy para que apunten uno a su objetivo y el otro en dirección opuesta, y con un farol hace que Superman llegue hasta su escondite después de perforar el suelo y atravesar un túnel de trampas (disparos, fuego, hielo...) que no le hacen el menor daño.

Una vez allí, Luthor consigue engañar a Superman y le cuelga una cadena con kryptonita al cuello y lo lanza a su piscina. Superman es incapaz de liberarse y los misiles se dirigen a sus destinos. Pero la señorita Teschmacher no es tan mala como sus colegas y se lanza al agua para salvar a Superman, con un único favor: que detenga primero el misil que va en dirección contraria a California, pues allí vive su madre. Superman acepta, y aunque duda que tenga tiempo de detener los dos, se lanza a volar en su persecución.


Superman consigue alcanzar el misil y lo desvía al cielo, y a toda velocidad vuela a por el segundo. Pero no logra llegar y el misil impacta en la falla de San Andrés y un terrible terremoto lo asola todo, rompe una presa y provoca una inundación. Superman acude entonces a solucionar las catástrofes más graves: salva un autobus de caer por un puente, se coloca como raíl de una vía de ferrocarril rota para impedir que descarrile el tren, rescata a Jimmy, que se encontraba haciendo unas fotos desde la presa, y la sella construyendo un dique con rocas, y rápidamente cierra la falla desde dentro de la tierra, buceando entre la lava.

Pero se había olvidado de Lois. La chica estaba haciendo una entrevista en su coche en medio del desierto, cuando el terremoto la sorprende y una brecha en el suelo se traga su coche con ella dentro. La tierra va entrando y la joven va quedándose sin aire, mientras Superman vuela para llegar a tiempo... Rápidamente saca el coche de la grieta y arranca la puerta, saca a la muchacha... Pero es tarde. Está asfixiada y muerta. Superman desespera y vuela con furia hacia el cielo, recordando las palabras de su padre kryptoniano: "Prohibido inmiscuirse en la Historia de los hombres".


Pero no es justo, y Superman lo sabe. Furioso, sale al espacio y comienza a volar alrededor de la Tierra hasta hacerla girar al revés de su rotacion normal, y el tiempo retrocede, los desastres vuelven a repararse y Superman llega a tiempo para poner a salvo a Lois. Y después va a por Luthor y Otis, a los que lleva a la cárcel. Luthor asegura que no quedará así.


Pero por ahora, Superman ha vencido, y lo vemos volar por el espacio y dedicar una mágica sonrisa a los espectadores.


CRÍTICA

Las pobres palabras de mi resumen no pueden captar algo que tiene esta película, y de lo que la mayoría carecen: alma. Esta es la quintaesencia del cine de superhéroes, la película de toda una generación y pionera de un género que hoy en día está en auge. Pero en los años setenta, cuando se realizó Superman, nos hizo soñar a todos. Nos creímos el lema de la película y que un hombre podía volar. ¿Cuántos de vosotros que estáis leyendo esto sois unos enamorados de Superman gracias a esta película? Yo sí, desde luego. Después descubrí que había otro mundo muchísimo más grande que solo el de Superman en el cine, pero fue gracias a esta película que establecí mi vínculo por el personaje. Y del mismo modo que dicen que es más sencillo romper un vínculo familiar o amoroso que el que se establece con tu equipo de fútbol (¡os lo juro, lo he leído!), creo que una vez que te aficionas a Superman... no importan las críticas que reciba el personaje o que otros triunfen mucho más en todos los medios. Superman entra en tu corazón y se queda ahí para siempre.

Por supuesto, esta película tiene casi toda la culpa. La historia nunca se hace pesada por más veces que la veas, tiene acción, humor, romance, química entre personajes... y tiene a Christopher Reeve, ese hombre que, cuando nació, el médico le dijo a su madre: "Señora, ha tenido usted a un Superman". Inolvidable. Todo elogio es poco, pero basta ese último plano de él sonriendo a la cámara con la magnífica melodía de Williams de fondo, para saber que nunca pudo haber mejor intérprete que él, y que su carisma fue (y muy probablemente será por siempre) insuperable.

Además, la partitura de John Williams es para nosotros, fans de Superman, como un himno nacional. Algo que une, emociona y evoca a Superman en cada nota. Pocas bandas sonoras se asocian tanto con una película como ésta (y curiosamente, la mayoría que lo hacen también son de Williams...), y probablemente ninguna que se escriba hoy en día tendrá la misma fuerza tendrá esa sinergia con el personaje. John, diste en el clavo, y si de algún modo era posible mejorar lo realizado por Donner en la dirección y por Reeve en la interpretación... ahí llegaste tú para lograrlo.

Como único punto crítico de la película (que ha envejecido muy bien y soporta todavía un visionado muy, muy digno, incluso en los FX), las apariciones de Otis me repelen y me sobran. No sé por qué Luthor, por más camp que fuera la versión de Hackman, debía tener un secuaz tan imbécil, y dicho esto con todo el respeto por Ned Beatty porque él bordó su papel, ya que su papel era... hacer de imbécil. Pero vaya, me es IMPOSIBLE ser crítico con esta película, porque la llevo dentro. Recuerdo mi infancia, mis tardes después del colegio, viéndola en bucle... Recuerdo el álbum de cromos de Fher que coleccioné con mi abuelo, los muñecos de Super Powers que me regalaron, las patatas fritas de Superman que me hacía mi padre (y que aún me hace de vez en cuando)... Pero pese a todo, si esta fuese una película que ha perdido con el paso del tiempo, lo admitiría; con pena, pero lo admitiría. Pero no lo es. Superman: The Movie fue una revelación en su momento, y hoy en día sigue siendo un clásico del cine de aventuras y un referente para cualquier otra película de superhéroes. No solo es la película de mi vida. Seguro que también es la de la vuestra.

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