domingo, 3 de febrero de 2013

SÚPER-RELATOS BREVES: LA PARTIDA DE AJEDREZ

LA PARTIDA DE AJEDREZ
Por Javier Olivares Tolosa
(Ilustración de Moisés López)


-Jaque –dijo el hombre de pelo gris, rostro serio y mirada dura.

Su oponente, un hombre más joven –pero rondando los cincuenta-, con gafas, las sienes canas y los hombros anchos como una puerta, se rascó la barbilla pensando en el siguiente movimiento, con los ojos fijos en el tablero como si pudiera ver a través de él. Y en realidad podía, pero no era necesario. Con suavidad, interpuso su alfil en la trayectoria de la torre de su rival.

La tarde era cálida y agradable y en el parque todas las mesas de juego estaban ocupadas por personas como ellos. O bueno, exactamente como ellos no. Ninguna de las otras personas había salvado al mundo muchísimas veces, como esos dos hombres que ahora disfrutaban de una tranquila partida de ajedrez. El de aspecto más anciano y cabello completamente gris movió su pieza prácticamente sin pensar, y el alfil de su compañero cayó sobre el tablero.

-¿Problemas, Clark? –sonrió mientras recogía la pieza caída y la incorporaba al montón que ya le había matado. De hecho, la partida estaba a punto de terminar, igualada pero con ventaja para el hombre mayor, que jugaba a negras.

-La estrategia siempre ha sido más lo tuyo, Bruce –respondió el grandullón esbozando también una sonrisa-, pero no vendas la piel del oso antes de cazarla.

-Una vez el Joker soltó un oso en la batcueva, ¿te lo había contado? –respondió Bruce como si acabara de recordarlo.

-Cientos de veces –contestó Clark con un suspiro. Frunció el ceño y se concentró en el tablero.

-Un oso pardo, enorme, por lo menos de 4 metros de alto –siguió Bruce como si no hubiera oído a su amigo-. A saber qué barbaridades le habría hecho ese desquiciado antes de soltarlo allí, pero el animal estaba absolutamente fuera de sí.

-Ese oso crece cada vez que cuentas la historia, Bruce –se burló Clark. Movió el caballo que le quedaba.

-En serio, era enorme –respondió Bruce-. No quería hacerle daño, así que lo esquivé durante horas y lo dormí con un sedante –Bruce sonrió ampliamente-. Lo mejor fue la cara de Alfred cuando entró a la cueva con el desayuno y se vio aquello. No movió ni un músculo de la cara ni le tembló la bandeja, pero se quedó pálido como la cal y me dijo: “Señor Bruce, entre mis ya muchas funciones espero que no deba incluir desde ahora la de sacar a pasear a esa cosa”.

Clark también sonrió.

-Era un gran hombre –dijo, asintiendo.

Bruce seguía sonriendo, pero se notaba que sus ojos, normalmente duros como el acero, brillaban de una forma como pocas veces lo hacían.

-El mejor –respondió. Y rápidamente borró aquella expresión de ternura de su rostro y recuperó su dureza habitual. Observó el tablero y apenas sin pensar movió de nuevo su reina -. Jaque. Te veo bajo de forma, Clark.

Clark le lanzó una mirada de odio a su contrincante (una mirada que, cuando resplandecía roja, podía reducir a cenizas el diamante) mientras que Bruce le miraba con una sonrisa de superioridad. Trató de concentrarse en el tablero y en las pocas piezas que quedaban. Un movimiento más en falso y habría cedido la batalla. Y por Rao que no estaba dispuesto a regalarle a ese presuntuoso el privilegio de otra partida ganada, aunque era el resultado habitual de todos sus encuentros ajedrecísticos desde hacía 20 años.

-¿Sabes –dijo Clark mientras estudiaba el tablero casi a nivel molecular- que el sábado hace 40 años de cuando Doomsday y yo nos matamos?

-¿Ah, sí? – dijo Bruce como si no tuviera importancia-. No me acordaba. Pero ponerte a recordar viejos tiempos como un abuelo no va a distraerme.

-¡Pero si eres tú el que siempre me cuenta la misma historia del oso! –se enfadó Clark.

-Era un oso enorme, boy scout.

-Doomsday era más grande –respondió Clark.

-Y te mató –afirmó Bruce-. Yo mantuve a raya al oso limpiamente hasta que pude encontrar el rifle de dardos tranquilizantes. Ni siquiera me tocó.

-Pues entonces no sé qué tiene de importante si ni siquiera te peleaste contra él –le dijo Clark. La conversación se le había vuelto en contra y en lugar de distraer a Bruce le estaba distrayendo a él. Las piezas y las casillas se le mezclaban ante los ojos, incapaz de pensar en su siguiente movimiento. “Concéntrate, Clark”, se dijo a sí mismo.

-Porque solo soy un hombre, Clark. Y usé mi sangre fría, mi preparación física y todo mi ingenio para escabullirme sin que ninguno nos hiciéramos daño hasta que pude dar con el modo de resolver la situación. Derroté a un adversario que, por lógica, debería haberme hecho pedazos.

-¿Insinúas que debería haber jugado al escondite con un ser evolucionado hasta la perfección y genéticamente programado para odiar a mi especie hasta que encontrara un dardo tranquilizante con el que sedarlo? – preguntó Clark con evidente sorna.

-No, claro que no –dijo Bruce sarcásticamente-. Era mejor enzarzarte en una batalla cuerpo a cuerpo contra un contrincante claramente superior y mataros mutuamente.

-¡Destruyó media ciudad y casi acaba con la Liga, por Dios santo! –casi gritó Clark. Una pareja de ancianos que jugaba a las damas en la mesa contigua se volvió hacia ellos. Clark levanto torpemente la mano en un gesto de perdón mil veces ensayado y se ajustó las gafas redondas sobre la nariz, volviendo a recuperar la compostura y clavando su vista de nuevo en el tablero. Alzó la vista hacia Bruce y ahí estaba de nuevo aquella sonrisa de triunfo.

-Veinte años jugando al ajedrez y siempre consigo sacarte de quicio, ¿eh, viejo? –se burló.

-Sabes muy bien que te odio.

-Sobre todo porque las películas que basaron en mis hazañas siempre fueron mejores que las tuyas –siguió burlándose Bruce.

-No la última trilogía, ¿recuerdas? –dijo Clark-. La que protagonizó aquel chico británico. Aquellas pusieron a todo el público de acuerdo.

-Bah –dijo Bruce con desdén-. Fuegos artificiales por ordenador. Es mucho más difícil de llegar al público cuando el protagonista no puede mover montañas y tiene que hacerse a sí mismo.

Clark levantó la cabeza un segundo, evadiéndose por completo de la conversación y de las habituales provocaciones de Bruce. Y Bruce conocía muy bien ese gesto. Clark estaba escuchando algo. Y conociéndolo, podía ser tanto en la calle de al lado como en la otra punta del mundo.

-¿Algún problema? – preguntó.

Tras unos segundos de no responder y permanecer concentrado, Clark relajó el rostro.

-Un incendio bastante feo en Hell’s Heart –respondió-. Pero los bomberos ya lo tienen controlado y no hay gente atrapada en el bloque. Dejemos que hagan su trabajo.

Bruce asintió, relajándose.

-Bueno, grandullón, ¿piensas mover o me anoto una nueva victoria?

-No corras tanto, que ya no estás para esos trotes –se burló Clark.

-¡Ja! Aún podría patearte el…

-Bruuuuce… -interrumpió Clark.

Clark movió su rey a posición segura.

-Y tanto tiempo para hacer lo más sencillo –dijo Bruce, sonriendo de nuevo. Comenzó a observar el tablero, con su ágil mente realizando movimientos y calculando los resultados.

-¿Vendrás el sábado a cenar a casa? –dijo Clark -. Lois quiere hacer algo especial para conmemorar el día, como siempre. También vendrán Oliver y Dinah, Barry e Iris, Arthur y Mera…

-Pues recuerda no servir pescado –dijo Bruce.

-Hoy estás muy graciosillo – respondió Clark-. ¿Entonces cuento contigo? Lois quiere saberlo cuanto antes para comprar. Ya sabes cómo es –afirmó Clark mientras que se le iluminaban los ojos, como siempre que hablaba de ella.

-Se lo diré a Selina esta noche, pero ya sabes que soy el alma de todas las fiestas. No podría faltar.

Clark suspiró.

-Quién nos iba a decir que con los años tendrías sentido del humor. Bueno, o lo que sea que tú consideras sentido del humor.

-Es lo que tiene no cargar con el peso del mundo sobre los hombros, amigo –respondió Bruce-. Los muchachos están haciendo un buen trabajo.

-Tan bueno que los vejestorios podemos contarnos batallitas y jugar al ajedrez, ¿verdad? –sonrió Clark-. Hablar de osos desproporcionadamente grandes y de los monstruos asesinos que nos mataron…

-TE mataron, grandullón –apuntó Bruce, que no dejaba de observar el tablero buscando el movimiento perfecto. Pareció encontrarlo y movió la torre que le quedaba -. Yo solo pude llevar tu féretro en tu funeral. Y pesabas bastante, por cierto.

Clark miró el movimiento de su amigo y comenzó a procesar datos en su cabeza.

-Vaya –dijo Clark, con una sonrisa-, pues para no acordarte de que mañana hace 40 años, parece que sí recuerdas bastante bien aquellos tiempos…

-No le des tanta importancia, grandullón. Aquello tampoco fue para tanto –respondió.

-¿Pero esquivar a un oso en una cueva sí lo es?

-Era… un oso… enorme... -repitió de nuevo Bruce con dramáticas y teatrales pausas entre las palabras.

De pronto, a Clark se le iluminó la mirada. Clavó su visión en el tablero y repasó el movimiento 10 veces cerciorándose de que era correcto. No podía creérselo, pero sí. Lo era. Saboreando la lentitud de su mano al agarrar el caballo y moverlo en L (aunque podría haber ido a Metropolis y volver antes de que Bruce siquiera parpadeara), realizó su jugada.

-Jaque… y mate –dijo, marcando las palabras finales.

Bruce entrecerró los ojos observando la posición de las piezas. Ojos que habían visto cosas que aparecerían en las pesadillas de los demonios del infierno, y que habían luchado en mil batallas contra todo tipo de criaturas y hombres. Y ojos que, ahora, se asombraban por la victoria de su amigo a un juego de mesa. Revisando la jugada, apretó los labios y miró a Clark.

-Bien jugado, Superman. Parece que hoy era tu día.

-Siempre hay una primera vez para todo –respondió Clark con una sonrisa que no podía disimular su alegría de haber derrotado a su amigo después de 20 años jugando al ajedrez todas las semanas. Solo era una entre un millón, pero… era imposible no disfrutar el momento.

-¿Una revancha? –preguntó Bruce mientras recogía las piezas.

-¿Estás loco? Me voy a casa a contárselo a Lois. Ni de broma te voy a permitir que me ganes ahora. Tengo una semana por delante para disfrutar de esto, murciélago. Y créeme que el sábado, en la cena, los chicos van a saber que te he ganado.

-¿Y esto es de lo que puede presumir el hombre que mató a Doomsday? –se echó a reír Bruce, mientras se colocaba su sombrero y se levantaban de la mesa para marcharse- ¿De haber ganado al ajedrez a un vejestorio por primera vez en 20 años?

Clark se ajustó las gafas y le tendió la mano a su amigo, estrechándosela.

-Bueno –dijo, sonriendo-, pero no es un vejestorio cualquiera. Dicen que una vez derrotó a un oso enorme.

Manteniendo el apretón de manos, Bruce le devolvió la sonrisa y respondió:

-Bueno… quizá no era tan grande, compañero. Quizá no era tan grande.

FIN

42 comentarios:

  1. Muy buen relato!, no has pensado en convertirlo en un pequeño corto?

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    1. Cuando lo leia pense lo mismo.
      Muy bueno ;)

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  2. SuperArley:
    Bueeeenaaaa... Me gustó mucho y me arrancó varias sonrisas (incluso mientras escribo este comentario)
    Me pongo de pie y... clap clap clap clap clap... ^_^

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  3. Lo mejor cuando habla de las trilogías:) sergioa

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  4. Muy buen relato!! como dijo alemaner.. si das con alguien que sea mañoso con la camara y unos actores... seria un corto estupendo.

    Hernan.

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  5. Muy guapa la historia. Me recuerda en lo emotivo al final de Kingdom Come, la parte en la que conversan Diana, Bruce y Clark acerca de Johnathan y la influencia de Bruce.....

    Muy grande la historia, esas batallitas de la mili!!

    Saludos

    Kryptonita Roja

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  6. Buenísima me encantado muy grande Javi y el dibujo chulisimo ;).

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  7. Buen relato...y buena idea la seccion. Claro que yo me limitare a leer los relatos, escribir no es lo mio.

    Por cierto Javier, tu has colgado un post alguna vez, del dia de superman?, o lo he soñado yo... estaba viendo este video y creo haber visto una foto del Superman encima de la plataforma, pero no se cuando ni si fue aqui...

    http://youtu.be/yNaMbFAQF4U

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    1. Colgué algo parecido, un post homenajeando a Ray Middleton, el primer hombre en vestirse públicamente de Superman:

      http://www.supermanjaviolivares.net/2012/06/homenaje-ray-middleton-superman-por-un.html

      Un saludo

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  8. Relato con todos los items. Un cierre perfecto. Luego de la frase final... ¡Credits! (¡Aplausos!!!)

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    1. Por cierto...
      Bruce Timm, ¡teléfono!...

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  9. Estupendo,Javier.Me encanto.Como ya han dicho antes:TIENES QUE HACERLO EN UN CORTO!!!

    Agregare esto:APLAUSOS damas y caballeros para Javier Olivares Tolosa.

    Saludos.Denisse,Argentina.

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  10. Joder, qué bueno! el detalle de las películas está de lujo, ¿Para cuando el libro de la vejez de los dos? Estaría bien..

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  11. Desde Australia...SUBLIME.- Dame esta escena con Cavill y Bale envejecidos.

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  12. genial, si lográramos poner las imagenes en secuencia , trozo de mini comic que se armaria

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    1. Pues si alguno de los artistas de por aquí se anima, por mí encantado!!

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  13. Tercer trailer Man of steel confirmado para abril.Jose

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  14. muy excelente! de verdad que me parecio encantador y muy bien relatado...

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  15. Buena historia y muy buena idea la de Javi, está bien fomentar la escritura y más si es "supermanera". A ver si tiene éxito. :)

    De paso una reflexión... A ver si todos cuidamos un poco más la escritura, aunque sea en los comentarios, que no hace falta que se trate de un relato para intentar no cometer muchas burradas a la hora de expresarse de forma escrita.

    ¡Un saludo!

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  16. Muy, pero muy bueno!!!

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  17. Mientras leía, me imaginaba cada escena en mi mente,genil, excelente felicitaciones por tu creatividad, aunque el dibujo me hubiera quedado mejor a mi.
    Saludos.

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  18. Es verdad, yo te hubiera hecho un mejor dibujo y mucho pero mucho mas grande que el de Moisés López.

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  19. Tengo que reconocer que aunque no me disgusta, pero quizás podría haberlo echo mejor, jajaja.
    Para el próximo estoy preparando cosas mejores ;)

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  20. Excelente relato, se ve que vives, sabes y respiras Superman. Captas la esencia de cada personaje en un muy buen relato. Creo que pusistes las expectativas muy altas. Genial

    Walter-EE

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  21. Bien. Moisés solo quería que muerdas el ansuelo, este es mi correo Efrainsion@gmail.com, si quieres contactarme, ya que me gustaría que intercambiemos dibujos, eres un excelente dibujante y me gustaría que vieras algunos de mis trabajos.
    Saludos.

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  22. me gusto muy nostalgico ... quien o escribe??

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  23. Cabria la posibilidad de que Moisés me dibujase algo, meterlo en una caja fuerte como oro en paño y cuando pasen 60 anos,Moises fuese el Jim Lee latino y se revalorizase el dibujo hasta cotas insospechadas, viniesen a mi mecenas del arte o coleccionistas del christie's y les dijese que se fuesen a paseo? El dibujo no se vende.

    Moisés será en un futuro el Rafael del Renacimiento que dominaba la perspectiva como nadie, el decía que la perspectiva es el dominio geométrico del espacio, y Moises es mucho Moises!!

    Gracias por hacerlo de lujo caballero

    Saludos

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  24. Oye criptonita Roja, no serán muchas flores para el Moises?. Yo a ti te respeto porque eres un gran fans de Superman, pero como fans debes tener al menos una mirada más delicada y crítica hacia los dibujantes de Superman. Al Moisés yo lo admiro por la calidad en el efecto-color de sus trabajos, pero para el dibujo no creo que aun amerite tantos halagos como para ponerlo a la sublime altura de Jim Lee, ya que aun está en etapa de perfecionamiento
    Saludos.

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  25. Hola querido andrés, si dibujase la mar de bien que el me alegraría mogollón que un pesado como Kryptonita y gente en la reseña me lanzasen tremendos piropos. A todo el mundo nos gusta que nos lanzen piropos y valoren nuestro trabajo. He sido muy efusivo y rimbombante debo de reconocerlo, pero a mi me gusta y mucho.

    Saludos

    Disculpas a quien se haya sentido ofendido

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  26. Amigo Criptonita, tu ya eres parte de esta página y eres mas conocido con Javier Olivares, que tal si le sugieres que habilite en la página un lugar donde podamos enviar los dibujos y se expongan y que sean contemplados por todos los visitantes.
    Saludos.

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  27. Eso si que es un piropo, gracias amigo. Aquí soy uno mas, que estoy loco de atar a veces, os doy la razón. Mi intención es que si la gente tiene sueños y se esfuerza, todo es posible. Cuando era bien chico mi sueno era tener una colección vasta y densa de Superman y creo que me puedo sentir muy pero que muy orgulloso de ella.

    Sugerir no lo se, pero aconsejar si, no obstante desde aquí aprovecho para invitar a que la gente continúe dibujando, escribiendo, relatando y teniendo la misma ilusión en esforzarse, en seguir trabajando duro y haciendo las cosas la mar de bien que con el tiempo se recogen los frutos.

    Saludos

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  28. ...excelente relato señor Javi, bastante nostalgico, maduro y muy inteligente, el giño a MOS me causa mucha gracia; deberia usted seriamente considerar dedicarse a escribir el argumento para un elseworld, pues se nota que capacidades le sobran...

    Fer-El

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  29. Espectacular si señor, estoy deacuerdo con algunos compañeros que debería convertirse en un corto, ya emociona tela al leerlo, ver esto en pantalla puede ser memorable. Pasaselo a los buenos de Nolan y Zack Snyder a ver si lo meten al final de alguna peli jejeje

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  30. Excelente historia, me encantó. La voy a compartir

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