miércoles, 10 de octubre de 2012

RESEÑA DE ACTION COMICS #13

ACTION COMICS #13 (Diciembre 2012)

HISTORIA 1 – EL FANTASMA EN LA FORTALEZA DE LA SOLEDAD

Guión: Grant Morrison
Dibujo: Travel Foreman
Reseña de Javier Olivares

Exactamente 20 años antes de la destrucción de Krypton, Jor-El y el resto del consejo kryptoniano envían a la Zona Fantasma al que va a ser su primer prisionero: el doctor Xa-Du, cuyos experimentos con la animación suspendida parecen haber desatado una especie de epidemia zombi (se habla de muertos vivientes) en Krypton. Xa-Du jura venganza contra el consejo y en especial contra Jor-El, pero es encerrado igualmente, sin posibilidad de apelar a su liberación hasta dentro de 20 años. Pero la destrucción del planeta hace que Xa-Du nunca pueda optar a esa libertad condicional y permanezca muchísimos años en la Zona, transformado en un fantasma incorpóreo alimentado de odio y venganza.

Muchos años después, en el presente. Es Halloween. Superman está en la Fortaleza de la Soledad en el Ártico cuando cree escuchar algo. Es Xa-Du, que ha logrado escapar de la Zona Fantasma (una eternidad allí le han convertido en algo parecido a su Rey Fantasma) gracias a un ecto-traje alimentado por consciencia pura. Xa-Du encierra a Superman en la Zona, donde el Hombre de Acero encuentra a Phantom Stranger también encerrado y encadenado, y lo más sorprendente es que también se encuentra con su perro Krypto (que años atrás se encerró en la Zona para evitar la salida de los villanos y salvar a la familia El). Stranger le explica lo que ha hecho Xa-Du y cómo ha escapado, y Superman logra arrancarle el ecto-traje a Xa-Du y usarlo él para salir de la prisión incorpórea y encerrar al villano de nuevo.


Pero Superman se ha jurado liberar también a Krypto, y al final lo consigue con la mano mecánica de Xa-Du. El Hombre de Acero lleva a Krypto al Sol, donde el perro recupera sus fuerzas y los dos amigos vuelven a reunirse.


Como epílogo, vemos en el interior de la Zona Fantasma al doctor Xa-Du, de nuevo encerrado, hablando con alguien (¿quizá Mr. Mxyzptlk?) que le ofrece la posibilidad de liberarlo si hacen un trato.

CRÍTICA

No sé qué fuma Grant Morrison, en serio, pero sea lo que sea solo tengo dos opciones:

1) Es muy potente y muy alucinógeno. Rollo peyote o algo así.
2) Se lo fuma en cantidades industriales. 

He leído varias veces la historia buscando algunas respuestas que no me quedan claras, y siguen sin quedarme claras. ¿Por qué está encerrado Phantom Stranger? No lo sé. ¿De dónde y cómo se ha fabricado un fantasma incorpóreo un ecto-traje que le permite escapar de la ZF? No lo sé. Es más: ¿qué narices es un “ecto-traje alimentado por consciencia pura”? Tampoco lo sé. ¿Y quién es el hombrecillo que le ofrece un trato a Xa-Du, como si de un pacto con el diablo se tratara? Podría ser Mxy, como decíamos, pero vete a saber. Siendo Grant Morrison, este personaje podría ser un primo suyo del pueblo.

Pero pese a los interrogantes sin respuesta (algo que ya es casi normal en cualquier historia escrita por el escocés), la trama del cómic está bien. El doctor Xa-Du desata una epidemia zombi en Krypton. Mola. Por cierto que, como dice Sheldon de Big Bang, es curioso cuántos villanos tienen título universitario, ¿no os parece? Después, su inexplicada liberación da pie a la trama principal, que no es sino el reencuentro de Superman y Krypto. Y eso me ha encantado. Soy un grandísimo defensor de este personaje, que me parece que le aporta una humanidad tremenda a Superman. Tener un perro (aunque sea uno con superpoderes) es algo muy humano y muy tierno, y más si entre ellos existe ese vínculo tan especial. Esperemos que Krypto haya venido para quedarse y que de ahora en adelante nos deje grandes momentos en las aventuras de Superman y demuestre lo buen compañero que es. ¡Buen chico, Krypto!

HISTORIA 2 – UN CHICO Y SU PERRO

Guión: Sholly Fisch
Dibujo: Brad Walker
Reseña de Javier Olivares

Asistimos al pasado de Krypton, cuando Kal-El solo es un bebé. Jor-El crea para su hijo el amigo y protector perfecto: un perro modificado genéticamente para sentir un vínculo irrompible con su amo, el pequeño Kal-El. Vemos al perro sacrificarse y encerrarse en la Zona Fantasma para salvarlos, pero no es el final. Cuando Krypton explota, el fantasma incorpóreo de Krypto sigue a su amo hasta la Tierra. Lo ve crecer. Está con él cuando mueren Jonathan y Martha Kent. Lucha a su lado las batallas que el joven libra como Superman, desde sus orígenes hasta las más recientes (antes de que Superman lo libere, claro). Krypto siempre está con su amo aunque nadie pueda verlo ni oírlo, salvo alguna persona con poderes extrasensoriales, como una vagabunda que le dice a Clark que "el fantasma de un perro blanco está cuidándole", dejando a Clark totalmente desconcertado. E incluso, por las noches, cuando la línea entre lo visible y lo invisible se hace más delgada, el perro fantasma duerme junto a su amo para cuidar de él, y Clark casi parece sentirlo y buscar su cabeza para acariciarlo en sueños. 

CRÍTICA

De esta segunda historia qué puedo decir… Pues que me ha gustado más todavía que la primera. Quizá es porque tengo dos perros y comprendo perfectamente esa conexión perro-amo que llega a formarse, pero me ha encantado cómo han colocado a ese Krypto fantasma siempre al lado de su amo en todo momento, sobre todo en esa última viñeta en la que Clark, durante la noche, baja la mano para tocarlo como si pudiera sentir su presencia. Un punto curioso también es que nos expliquen brevemente que Krypto fue creado por Jor-El con un vínculo genético con Kal-El, de modo que su natural lealtad canina todavía va más allá. Visto así, Superman no podría tener un mejor amigo que su perro.


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